Sin presentar una unidad étnica, la población indígena de la región neuquina era numerosa. En general, los antropólogos coinciden en agruparla en tres tipos fundamentales, que adaptaron sus estructuras socioculturales a las diferentes características de los diversos hábitats en que desarrollaban su vida.
Los pehuenches, de la familia de los Huarpes, eran cazadores y recolectores del fruto del pehuén y ocupaban las laderas orientales dela cordillera de los andes; los tehuelches, de la familia de los pampas, eran cazadores de guanacos y avestruces, y extendían su hegemonía por todo el ámbito pampeano-patagónico; y, finalmente, los mapuches, que habitaban los faldeos occidentales de la cordillera y eran cultivadores sedentarios. Al llegar los españoles, estos últimos, también englobados bajo el nombre de araucanos, se vieron arrinconados en zonas poco propicias y se concentraron en el actual territorio de Neuquen, absorbiendo a otras parcialidades.